Muchas mujeres pueden llegar a encontrarse en la situación de querer dejar a su pareja, pero aún no se han decidido dar el paso al frente y decir en voz alta:
- ¡Si, me quiero divorciar!
Los motivos pueden ser muy diversos, por los cuales te asaltan dudas.Seguro que puedes llegar a pensar, en afrontarlo o quedarte como hasta ahora.Si te encuentras en la balanza de:
- ¿Qué es lo que pesa más en mí relación, lo bueno o lo malo?.Esa respuesta tan solo la conoces tú.
Aunque proyectando un poco de claridad en el asunto de tu balanza, seguramente tengas elementos comunes que no sepas donde colocar: Una vivienda, la familia, los conocid@s...Esto, querida amiga, no hace falta que seas tú en este momento la cual la ponga en la balanza, ya que el tiempo es el que se encarga de colocarlo en su lugar.
Pero ahora bien, una cosa es la rutina que hayas podido alcanzar con tu pareja, y que esto haya menguado la llama del fuego, y otra muy distinta a lo que suele ocurrir es que se apague del todo. Eres consciente de que algo sucede, que el carro de vuestra unión no avanza de la misma forma, pero;
¿Tu pareja es consciente de esto?
Existen unas pautas que mucha gente conoce la teoría, pero que a la hora de la verdad, en la práctica, parece que no resulta tan sencillo. Quisiera refrescarlas y decir que bajo mi propia experiencia han sido muy necesarias para poder dar el paso.
El Amor, por supuesto, es sin duda esencial en la pareja, que haya amor el uno hacia el otro. Sin embargo, veamos la palabra Amor como una planta que sembraron juntos. Si los dos tienen la atención en regar y mimar esa planta, es fantástico. Pero cuando uno de los dos no pone cuidados se empieza a marchitar.
El Respeto y la Confianza. Es la base de toda relación, ya sea de amistad o de pareja. Es la regla primordial de oro. Y podemos decir que van fusionadas, ya que si se fragmenta alguna de las dos palabras, la otra cae de inmediato y sobre todo en la pareja.
La cuestión de la comunicación, sin necesidad de elevar la voz, ni que vuelen objetos por encima de la cabeza de nadie, es muy necesaria en la relación. De hecho pregúntate ¿Cuándo ha sido la última vez, que habéis podido compartir vuestros sentimientos?, ¿Es una persona abierta a la hora de expresarse? Por mucho que ambicionemos las mujeres, para que ellos tengan el poder de la telepatía con nosotras y que así, adivinen de alguna manera lo que está ocurriendo en la relación, o como nos encontramos de ánimo, en cada momento, seamos realistas, sabemos que no es posible. Por esto la comunicación es clave.
Otro factor muy importante son los tiempos. Es decir, el tiempo que pasáis juntos y por separado.
Si tienes hijos, sabes de la importancia de compartir ese tiempo juntos, jugar con los niños, leerles un cuento, bañarlos, etc… Aún teniendo estos quehaceres familiares, la pareja se debe dar un tiempo para realizar algo juntos, algo tan sencillo y agradable como un paseo por la naturaleza o en un parque puede ser muy gratificante.
Además, igual de apreciado es poder realizar actividades que os gusten por separado. Que cada uno pueda realizar sus hobbies con total libertad, es una de las mayores recompensas para la pareja.
Ni decir hace falta, que el tema de la convivencia se extrapola a partir de estas pautas.Realizando una valoración a través de estas pautas, siendo franca contigo misma, puedes comprobar si la llama se ha podido apagar, o tan sólo se ha menguado un poco.
Si tras realizar tu estimación es evidente que la llama se apagó. Te animo a que te armes de valor y confianza en ti misma, para dar el siguiente paso. Pues el camino puede ser muy arduo y necesitarás esas dos herramientas esenciales para este nuevo proceso, el cual te aseguro que como resultado es liberador.
Deseo que tras leer estas líneas, alguien tenga las ideas más claras sobre dar el paso o no.

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